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jueves, 3 de diciembre de 2015

Marcel Proust

Marcel Proust (alrededor del año 1895)


Valentin Louis George Eugène Marcel Proust (o simplemente,  Marcel Proust, Auteuil, 10 de julio de 1871 - París, 18 de noviembre de 1922), fue un novelista, ensayista y crítico francés, cuya obra maestra, En busca del tiempo perdido, compuesta de 7 partes publicadas entre 1913 y 1927, constituye una de las cimas de la literatura del siglo XX, enormemente influyente tanto en el campo de la literatura, como en el de la filosofía y la teoría del arte.

Nació en una familia acomodada y cultivada, y siempre estuvieron cubiertas sus necesidades materiales durante toda su vida. Fue un niño hiperprotegido por una notoria fragilidad de salud, estado que lo acompañaría durante el resto de su vida, generalmente en forma de ataques de asma, hasta sus últimos años de encierro y su temprana muerte a los 51 años de edad.

Ya de joven comenzó a feecuentar los salones aristocráticos, lo que le permitió conocer a toda clase de literatos y artistas, y al mismo tiempo le valió una fama de snob. Se sirvió de la fortuna familiar para vivir sin trabajar y dedicarse a escribir, aunque sin ningún éxito por más de veinte años. En ese tiempo solo logró escribir una novela que jamás concluyó y que no publicó, además de artículos y traducciones que no recibieron demasiada atención. 

En 1907 comenzó lo que sería la primera parte de su gran novela y que titularía Por el camino de Swann, publicada en 1913 a cuenta del autor. La segunda parte, A la sombra de las muchachas en flor obtuvo el Premio Goncourt en 1919, primer reconocimiento de ciertaMuy enfermo, dedicó su última etapa de vida a terminar su obra maestra. Sin haberla acabado murió en noviembre de 1922 de una bronquitis mal curada. Su hermano tomaría a cargo la edición de los manuscritos que fueron apareciendo uno a uno, hasta que en 1927 se publicó el tomo séptimo y final, El tiempo recobrado

En busca del tiempo perdido es una gran reflexión sobre el tiempo, el recuerdo, el arte, las pasiones y las relaciones humanas, atravesada por un sentimiento de fracaso y el vacío de la existencia,descripciones poéticas,  animada por más de doscientos personajes, que Proust compuso cuidadosamente amalgamando en cada uno trazos de algunas de las personas que había conocido a lo largo de su vida, y fundamentalmente por el narrador , a quien seguimos en su largo recordar, desde el día en que una magdalena remojada en té reabrió inesperadamente en su memoria las puertas de un pasado lejano y olvidado, ya que poco a poco comienza a ser exhumado mediante toda clase de recursos imaginables puestos en práctica a lo largo del relato: descripciones poéticas, comparaciones y metáforas, reflexiones filosóficas y exposiciones literarias de teorías metafísicas, anécdotas, discusiones y conversaciones que entrecruzan los más variados personajes en los más diversos lugares. 

Les comparto un pequeño extracto de la película Le temps retrouvé (El tiempo recobrado, 1999), la escena de la llamada "Sonata de Vinteuil" (en realidad se trata de la Sonata para Violín y Piano en La Mayor de Cesar Frank)








Varios ejes estructuran la obra, los más destacados son:


  • El amor y los celos ilustrados especialmente enla relación entre Swann y Odette, así como en la que el narrador tiene con Albertina
  • El arte en todas sus formas: pintura, música, literatura, teatro, arquitectura, escultura
  • La condición existencial y la subjetividad esencial que la constituye
  • Las relaciones entre tiempo y memoria
  • Los distintos ámbitos y esferas sociales que contrastan entre sí, como la familia y los amigos, la ciudad y el pueblo, los salones burgueses y los aristocráticos
  • La homosexualidad, tema tratado en los personajes de Roberto de Saint-Loup, el Barón de Charlus y Carlos Morel

Proust ofrece un gran panorama de la decadencia de la nobleza francesa a finales del siglo XIX, pero también salva mediante la riqueza inaginativa de su memoria para la posteridad en ese modo de vida. También escribió Los placeres y los días (recopilación miscelánea), Jean Santeuil (novela inconclusa y póstuma, publicada en 1952), además de numerosos artículos escritos para la prensa y de una cantidad abrumadora de cartas, cuya publicación se completó en 1993. Tradujo a John Rushkin con ayuda de su madre, de excelente inglés, para la comprensión del idioma.


Luego de asistir a un pequeño curso primario, en el que tendría como compañero al hijo del compositor Georges Bizet, Jacques, de quien se haría gran amigo durante su adolescencia y el salón de cuya madre frecuentaría más adelante, inició sus estudios secundarios en 1882, en el liceo Condorcet. Aunque su asistencia al colegio sería siempre irregular, destacó en lengua y literatura. Destacó además en la clase de filosofía, uno de cuyos profesores fue Alphonse Darlu y sus composiciones llamaban la atención por sus frases extensas y acaracoladas. Asimismo entabló amistad con Ferdind Gregh y Daniel Halévy, junto a quien solía publicar en las revistas literarias del liceo.

De sus últimos años en el Liceo datan sus primeras tentativas literarias. Es en esa época cuando comienza a ganarse la reputación de sno, pues ya en 1888, a la edad de diecisiete años, comenzó a frecuentar salones parisinos, en los que entablaría relación con damas de la alta burguesía, artistas y literatos de la época. Su encanto e inteligencia le permitían hacer amistades con gran facilidad. 

Para satisfacer a su padre estudió Derecho y se recibió de abogado, pero se negó a ejercer y logró convencer a su padre de que no podría vivir de otra cosa que no fuesen las letras y la filosofía. Emprendió su Licenciatura en Letras que completaría en 1895. Durante sus estudios fue alumno, entre otros de Albert Sorel y de Henri Bergson, cuayas ideas sobre el tiempo influirían en su obra. 




La salida del Liceo Condorcet (Jean Béraud)



En 1896 publicó su primer libro: Los placeres y los días, recopilación miscelánea de poemas en prosa, nouvelles y retratos de estilo decadente, para el cual consiguió que Madeleine Lemaire lo ilustrara y que el prólogo sea escrito por Anatol France. El libro pasó desapercibido y la critica fue muy severa. 

En 1906 recibe un golpe terrible, el fallecimiento de su madre, que tan importante fue para él. Se sintió en absoluta soledad y enfermo. Se trasladó a Versalles para vivir cerca de una amiga de su madre. Se estaba gestando lo que sería una de las obras más grandes de la literatura universal.

En 1893 Proust había conocido al aristócrata Robert de Montesquiou, poeta homosexual de gran influencia en su vida y su obra. Fue también el que lo introdujo en el ambiente aristocrático (entre los años 1894 y 1900), presentándolo a salones como el de la condesa Greffule, el de la princesa de Wagram o el de la condesa de Haussonville. Fue a partir de esa nueva experiencia mundana que Proust se hizo del material y de la disposición necesaria para componer su gran obra. 

Pero ésta no comenzaría a escribirse hasta 1907, y lo que Proust produjo en esta época fue otra novela que de alguna manera anuncia En busca del tiempo perdido por su estilo, por sus temas, por el protagonista, por el afán de rescatar el tiempo pasado. pero que su autor dejara inconclusa. Se trata de Jean Santeuil, proyecto emprendido durante el verano de 1895, novela que relata la vida de un joven preso de pasiones por la literatura en el París mundano de finales del siglo XIX. La novela solo fue publicada póstumamente en 1952. 

En 1896 Proust publicó Los placeres y los días, una recopilación de poemas en prosa, retratos largos en un estilo decadente, ilustrado por Madeleine Lemaire, dueña del salón que Proust frecuentaba asiduamente junto con su amante Reynaldo Hahn, el cual contribuyó al libro con partituras compuestas por él y prólogo escrito por Anatole France. El linro le atrajo a Proust una reputación de diletante mundano que no se disiparía hasta la misma publicación de los primeros tomos de En busca del tiempo perdido. Con el paso del tiempo, además de los diferentes problemas y la vida social agitada que llevaba, continuó profundizando su pasión por la literatura, hasta que dio con la obra de un esteta inglés, John Rushkin, que cambiaría la orientación de su vida y de su carrera literaria. 





Última página manuscrita de "En busca del tiempo perdido"



John Rushkin, quien prohibió que se tradujera su obra mientras el viviera, fue descubierto por Proust a través de la lectura de artículos y de obras como la de Robert de la Sizeranne, Rushkin et la religion de la beauté (Rushkin y la religión de la belleza/hermosura). La muerte de Rushkin en 1900 fue aprovechada por Proust para iniciar la traducción de su obra. Para ese fin empendió varios pregrinajesal norte de Francia, a Amiens, y, sobre todo, a Venecia, en donde residió una temporada con su madre. Es en esta misma época cuando aparecen sus primeros artículos sobre Rushkin, publicados en La Gazette des Beaux-Arts.


Tras la muerte de sus padres, sobre todo tras la de su madre en 1905, su fragil salud se deterioró en demasía a causa del asma y de la depresión por la pérdida materna. Permaneció recluido durante quince años en París, donde hizo cubrir las paredes de corcho para aislarse de ruidos y dedicarse sin ser molestado a su obra maestra En busca del tiempo perdido. Vivía exclusivamente de noche, tomando café en grandes cantidades y casi sin comer, sin cesar nunca de escribir y de practicar sobre sus textos interminables correcciones, supresiones y añadidos de papeles que Celeste (criada de Proust en aquellos años) se encargaba de pegar en las páginas correspondientes, que podían alcanzar considerables extensiones.

Proust comenzó la obra hacia 1907. No sale de casa, trabaja durante la noche y duerme de día. En 1912 aparecieron varios fragmentos de su novela en Le Figaro, y por esta época, según sus cálculos, el libro daría dos volúmenes de setescientas páginas cada uno. Finalmente, la primera parte, Por el camino de Swann se publicó en noviembre de 1913, con dinero del bolsillo de Proust, luego de haber sido rechazada por la Nouvelle Revue Francaise, rechazo del cual fue principal responsable André Gide, quien admitiría que la declaró sin valor alguno sobre la imagen social que tenía del autor.

La constinuidad de la publicación debería esperar a raiz de la Primera Guerra Mundial (1914 - 1918). Proust sentiría ganas de ir al campo de batallas, pero su salud no se lo permitió y fue declarado inútil para el servicio , mientras que a su hermano Robert se lo ascendió a capitán y que varios de sus amigos morirían en la guerra. Mientras tanto, se dedicó por completo a su obra , rehaciéndola y alcanzando la extensión que tiene en la actualidad. 

Apenas terminada la Guerra se publicó el segundo volúmen  A la sombra de las muchachas en flor, que al año siguiente obtendría el Premio Goncourt, no sin alguna controversia debido a la desición del jurado. En 1922 se publicó Sodoma y Gomorra. En el mes de septiembre Proust sufrió de crisis asmáticas. El 10 de octubre fue la última vez que salió a la calle, y una semana después de declarársele una neumonía, el 18 de noviembre murió. Todavía habrían que pasar cinco años antes de que se terminaran de publicar las demás partes: La prisionera (1923), La fugitiva (1925) y El tiempo recobrado (1927). Muchas obras, incluida su extensa correspondencia, serían recopiladas y publicadas de manera póstuma, la última en 2012.





James Jacques Joseph Tissot The Cirle of the Rue Royal (El Círculo de la Rue Royal:): a la derecha, parado, observamos a Charles Haas (1832 - 1902), quien le sirvió de inspiración a Proust para crear a Charles Swann, uno de los tantos personajes de En busca del tiempo perdido



Uno de los fragmentos más conocidos y nombrasos en En busca del tiempo perdido, tiene lugar en la primera de las obras, Por el camino de Swann, cuando el narrador rememora recuerdos de su infancia al comer una magdalena con una taza de té, ya que asocia el sabor, la textura y el aroma de la magdalena con ese mismo estímulo vivido años atrás, en la niñez, pasados de los viajes que hacía con sus padres a la casa de la tía Leoncia. Con ello, una vulgar magdalen se ha convertido en el símbolo proustiano del poder evocador de los sentidos. Durante los siguientes seis tomos, el protagonusta priustiano se encontrará una y otra vez con esa especie de epifanía y mnemónica (técnica de memorización basada en la asociación mental de informacióna memorizar con datos que ya sean parte de nuestra menoria y/o de nuestra práctica cotidiana. Esta técnica aprovecha la capacidad que tiene nuestro cerebro para recordar imágenes y para prestarles más atención a los sucesos poco comunes o extraordinarios), que le llevará a lugares de su memoria que estarán vedados a la simple rememoración sistemática. 


Esta experiencia del "tiempo puro" configurará la estructura de la novela hasta su tomo final de El tiempo recobrado, cuando la misma experiencia de evocación de la magdalena se repita en otras formas y a partir de otros estímulos, y lleve al narrador y a los lectores al mismo instante de gestación que ha dado inicio a toda la saga.

Sus obras son las siguientes:


  • 1896: Los placeres y los días (Les plaisirs et les jours)
  • 1904: Traducción de la obra de J. Ruskin The Bible of Amiens (La Biblia de Amiens), con prefacio y notas
  • 1904: La muerte de las catedrales, artículo publicado en Le Figaro
  • 1906: Traducción de la obra de J. Rushkin Sesame and Lilies

  • 1913 - 1927: En busca del tiempo perdido (esta obra monumental está dividida en siete tomos, ellos son):
  • 1913: Por el camino de Swann
  • 1919: Por las sombras de las muchachas en flor
  • 1921 - 1922: El mundo de Guermantes I y II
  • 1922 - 1923: Sodoma y Gomorra I y II
  • 1925: La prisionera 
  • 1925: La fugitiva
  • 1927: El tiempo recobraso (estos tres últimos libros fueron editados de forma póstuma)

  • 1919: Parodias y misceláneas
  • 1927: Crónicas
  • 1952: Jean Santeuil
  • 1954: Contra Sainte-Beuve
  • 1971 - 1993: Correspondencia, recopilación en veintiún tomos por Philip Kolb
  • 2009: Chardin y Rembrandt
  • 2012: Le Mensuel retrouvé










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