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viernes, 19 de abril de 2013

Luciano Pavarotti



Luciano Pavarotti (Módena, 12 de octubre de 1935 - Módena, 6 de septiembre de 2007) fue un tenor lírico italiano, uno de los cantantes contemporáneos más famosos, tanto en el mundo de la ópera como en otros múltiples géneros musicales. Muy conocido por sus conciertos televisivos y como uno de los Tres Tenores. Reconocido por su filantropía, reunió dinero para refugiados y para la Cruz Roja y fue premiado varias veces por ello. 

Nacido el 12 de octubre de 1935 en las afueras de Módena, Luciano Paravotti era hijo de Adele Venturini, trabajadora en una fábrica cigarrera y Fernando Pavarotti, tenor aficionado, quien estimuló a su hijo para comenzar sus estudios en el mundo del canto lírico. Aunque Luciano hablaba con cariño de su infancia, la realidad es que vivió ciertas penurias. Su familia tenía escasos recursos económicos, y sus cuatro miembros se apiñaban en un apartamento de dos cuartos. 

Según Luciano, su padre tenía una voz fina de tenor, pero rechazó la posibilidad de dedicarse a la carrera de cantante debido a sus nervios. La Segunda Guerra Mundial forzó a la familia a salir de la ciudad en 1943 y al año siguiente tuvieron que alquilar una habitación a un granjero en la campiña cercana, donde el joven Luciano desarrolló interés en la agricultura. 

Sus primeras influencias musicales provinieron de las grabaciones de su padre, la mayoría de tenores populares de la época como Beniamino Gigli, Giovanni Martinelli, Tito Schipa y Enrico Caruso. Sin embargo, el ídolo del joven Luciano fue el tenor Giuseppe di Stefano. Cerca de los nueve años comenzó a cantar con su padre en el coro de una pequeña iglesia local. También en su juventud tomó algunas clases de vocalización con el profesor Dondi y su esposa, pero siempre concedió poca importancia a ambos. 

Después de una niñez normal con un típico interés por los deportes, Luciano se graduó en la Scuola Magistrale. Tras ello tuvo dudas en seguir aquella carrera, pues también soñaba con ser portero de fúdbol profesional. Su madre lo convenció finalmente para que siguiera de maestro. Ejerció en una escuela primario durante dos años, pero finalmente se dejó arrastras por su interés por la música. No sin reservas su padre consintió en que desarrollara su nueva vocación: se acordó que recibiera manutención hasta los 30 años, y que, si no triunfara hasta esa edad, se ganara el sustento por sus propias manos. 




Sus primeras apariciones públicas como cantante fueron en el coro del Teatro de la Comuna, en Módena, y más tarde en La Coral de Gioacchino Rossini, donde demostró su talento. Debutó el 29 de abril de 1961, como Rodolfo en La Bohème de Puccini en el teatro de la ópera de Reggia Emilia. El papel de Rodolfo le deparará grandes satisfacciones, lo cantará en La Scala en 1979 y será motivo de su debut en el Metropolitan Opera House de Nueva York en 1968 y de la primera retransmisión televisiva nacional en 1977 desde el Metropolitan, acompañado por la soprano italiana Renata Scotto.

La consagración absoluta llegó con Tonio de la ópera de Donizetti, La hija del regimiento, junto a la soprano australiana Joan Sutherland, con su difícil aria de nueve notas do de pecho que lo hizo merecedor de la portada de The New York Times. Entre 1968 y el 13 de marzo del 2004, su última aparición en la sala, totalizó 382 funciones.

Con el equipo que integró con Joan Sutherland y la mezzosoprano Marilyn Horne dará a luz las grabaciones que lo muestran en su mejor momento vocal, en especial, Lucía di Lammermoor, La fille du régiment, La Traviata, Il Trovatore, Rigoletto, L'elisir d'amore, I Puritani, La Sonnambula, María Stuarda, Beatrice di Tenda y Turandot, donde se lo oye cantar por primera vez Nessum Dorma, aria que popularizaría inmediatamente. 

El célebre director austríaco Herbert von Karajan solicitó sus servicios para las grabaciones integrales de La Bohème, Madame Butterfly y un legendario Requiem de Verdi desde La Scala. También trabajaría y grabaría con el húngaro George Solti en el mismo Requiem de Verdi, Un ballo in maschera, el pequeño papel de el tenor italiano en El Caballero de la Rosa de Richard Strauss y en versión de concierto del rol más temido para un tenor dramático, Otello. Pavarotti, esencialmente un tenor lírico, muy esporádicamente cantó papeles de la cuerda dramática para preservar la flexibilidad y frescura de su voz dotada de gran facilidad para los agudos. 

Tampoco fue proclive a añadir nuevos papeles ni aprender otros del repertorio francés o alemán que se avenían a su magnífico timbre de tenor, no obstante, en 1982, tuvo un gran triunfo en el Metropolitan Opera House de Nueva York, como Idomeneo de Mozart, papel que había cantado en el famoso Festival de Glyndenbourne en 1964. En 1987 debuta en el Teatro Colón de Buenos Aires como Rodolfo en La Bohème de Puccini. El 2 de junio de 1988 lo nombran Cavaliere di Gran Croce Ordine al Merito della Repubblica Italiana. 




Las actuaciones más comentadas a nivel internacional del gran tenor italiano fueron las que realizó con los españoles Plácido Domingo y José Carreras, con quienes formó el trío Los Tres Tenores. 

En sus acercamientos a la música popular, grabó duetos con Eros Ramazotti, Sting, Andrea Bocelli, Celine Dion, Lyza Minelli, Elton John, Tracy Chapman, Frank Sinatra, Michael Jackson, Barry White e inéditamente con el brasileño Gaetano Veloso, la argentina Mercedes Sosa y el grupo de rock holandés U2. 

Durante varios años seguidos a partir de 1991, pavarotti respondió al llamado de la organización War Child, para recaudar fondos para la construcción de un centro de musicoterapia en Mostar. Anualmente se organizaban conciertos en Módena bajo el título Pavarotti & Friends, donde además participaban otras personalidades de la música internacional, donde se recaudaban fondos para distintas causas y beneficios de niños y hombres de todo el mundo. 

Quizás sus conciertos benéficos más multitudinarios fueron los realizados en 1998 a favor de Liberia, o 2003, ambos celebrados en Módena, Italia. Con él colaboraron las más relevantes figuras del panorama musical de la época, lo que demuestra el alto grado de popularidad que alcanzó. Por primera vez un tenor de ópera era conocido como estrella por el gran público. 




En mayo del 2004, en vísperas de su cumpleaños número 70, el tenor anunció el Tour del Adiós, compuesto por cuarenta conciertos en todo el mundo, para despedirse de los fieles seguidores de su canto. Pese a ese retiro, en febrero del 2006, interpretó el aria Nesum Dorma de Turandot (Puccini), como cierre a la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno del 2006 en el estadio olímpico de Turín. 

El Tour del Adiós fue suspendido debido a una intervención en la espalda a principios de 2006 cuando se preparaba para partir a Nueva York a reanudar su gira mundial de despedida, se le descubrió un tumor maligno en el páncreas. Fue operado en un hospital de Nueva York el 7 de julio de 2006 y todos sus conciertos fueron cancelados debido a su muy delicado estado de salud, causado por una neumonía posterior a la operación. El 8 de agosto del 2007 fue hospitalizado, víctima de un estado febril y de complicaciones respiratorias. Abandonó la clínica el 25 de agosto para continuar la convalecencia en su hogar. 

El 6 de septiembre de 2007 fallece en su hogar a causa del cáncer de páncreas. La ceremonia fúnebre se llevó a cabo en su ciudad natal estando presente en ella junto al Primer Ministro italiano Romano Prodi, el ministro de Cultura, Francesco Ruteli, el director de cine italiano Franco Zeffirelli y el ex secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan. También asistió a la ceremonia el vocalista de U2, Bono, al igual que los cantantes Zucchero Fornaciari y Laura Pausini. La fuerza aérea italiana realizó una exhibición de despedida, y millares de personas, muchas de ellas jóvenes, se acercaron a la capilla ardiente para dar su último adiós. 

Mucho se ha criticado la ausencia de José Carreras y Plácido Domingo en los funerales de Pavarotti. Hay quien ha visto en este hecho una muestra de rivalidad latente entre los tres cantantes, si bien la realidad es otra. La relación entre Pavarotti y Plácido Domingo siempre fue especialmente amistosa. El día del funeral Plácido se encontraba en Los Ángekles dirigiendo el Requiem de Verdi, concierto dedicado íntegramente a su amigo fallecido. Carreras, por su parte, dio numerosas entrevistas donde manifestó su pesar por no poder acudir al sepelio y pregonó su admiración por el ya desaparecido tenor. Luciano Pavarotti fue sepultado en el cementerio Montale Ragote cerca de de su villa, en las afueras de la ciudad de Módena, donde están enterrados sus padres y su hijo Ricardo, quien murió poco después de nacer en 2003.














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