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martes, 3 de abril de 2012

José Saramago

José Saramago






José de Sousa Saramago (Azinhaga, Portugal, 16 de noviembre de 1922 - Lanzarote, España, 18 de junio 2010). Narrador y ensayista portugués, Premio Nobel de Literatura en 1998. Nacido en el seno de una familia de labradores y artesanos, José Saramago creció en un barrio popular de Lisboa. Su madre, analfabeta, inculcó en él la sed de saber y le regaló su primer libro. A los quince años abandonó los estudios por falta de medios y tuvo que ponerse a trabajar de cerrajero. Luego se desempeñó en una caja de pensiones, y, más tarde se dedicó al periodismo, la labor editorial y la traducción. Colaborador de diversos periódicos y revistas, entre ellos Seara Nova, fue también codirector del Diario de Noticias en 1975. Se adhirió al Partido Comunista Portugués, por lo que sufrió censura y persecución durante la dictadura de Salazar. En 1974 se sumó a la Revolución de los Claveles.

La obra de José Saramago se caracterizó por interrogar la historia de su país y las motivaciones humanas. Encontrar las claves por la que un imperio quedó relegado a un segundo plano respecto al resto de Europa y entender el accionar del hombre fueron sus preocupaciones centrales. Pero aunque su novelística tiene como eje vertebral la realidad de Portugal y su historia, no se trata, sin embargo, de una narrativa histórica, sino de relatos en los que la historia se mezcla con la ficción y con lo que podría haber sido, siempre a través de la ironía y de una aguda conciencia social.

Se dio a conocer en 1947con Tierra de pecado, novela de corte realista que no suele incluir en su bibliografía. Después de un largo período de silencio, en 1966 publica, Los poemas posibles, y en 1970, Probablemente alegría, colecciones de poesías en las que, tratando con fina ironía sobre todos los temas del amor y del erotismo, renovó el lenguaje poético tradicional. 




Autor de libros de crónicas, de obras teatrales, del volumen Viaje a Portugal (1981), lo más importante y fecundo de su producción literaria se inicia con El año 1993 (1975). Se consolidó sobre todo como narrador de gran rigor estilístico con la novela Manual de Pintura y Caligrafía (1976), con los cuentos en volúmenes Casi un objeto (1978), y con sus últimas novelas.  En Alzado del Suelo (1980) se reveló como un gran escritor. Es una narración histórica, cuyo escenario es el Alentejo, entre 1910 y 1979, y en el que el lenguaje campesino, el humor y el sarcasmo se conjugan para hablar de la realidad. 

En Memorial de Convento (1981), contando la historia del convento de Marfa reconstruye, gracias a un serio estudio de los documentos, a una hábil dosificación de perspectivas y a una sabia caracterización de los personajes t del lenguaje, un período histórico cuyo conocimiento resulta necesario con miras a superar la crisis de identidad que aflige al portugués de hoy. Su actitud crítica siempre se hace presente, y así como celebra la belleza de su tierra también señala el espanto de un pueblo sediento de martirio, que asistía a los autos de fe y a las corridas de toros en el siglo XVIII, o que se alistaba voluntariamente en las milicias del gobierno de facto en la década del treinta.

Sus novelas El año de la muerte de Ricardo Reis (1984), y La balsa de piedra (1986) confirmaron sus grandes dotes de narrador. En la primera, Saramago convierte en protagonista de su novela a Ricardo Reis, uno de los heterónimos que empleó en su obra el poeta Fernando Pessoa. Vivo solo en la imaginación de su creador, Reis no alcanza a experimentar las emociones propias de un ser viviente. Llega a Lisboa en 1935, pocos días después de la muerte de Pessoa y se dedica a recorrer la ciudad y a frecuentar a sus gentes. Dos mujeres, la sencilla Lidia y la vulnerable Marcenda conducirán a Reis hasta el límite de sus posibilidades: al final prevalecerá su incapacidad para amar. Unas fantásticas conversaciones con su creador, Pessoa, a quien se permite regresar brevemente al mundo de los vivos, acabarán por convencerlo de su condición de criatura de ficción.







Su obra de los últimos años incluye novelas, diarios y otras publicaciones, conjunto entre el que deben citarse Historia del cerco de Lisboa (1989), Todos los nombres (1997) y la obra teatral In Nomine Dei (1993). En El Evangelio según Jesucristo (1991) se deja ver el humanismode Saramago, enfrentado a cualquier planteamiento dogmático, y que resuena siempre detrás de un esepticismo que caracteriza en gran medida su punto de vista. En Ensayo sobre la ceguera (1995) advirtió sobre la responsabilidad de tener ojos donde otros los perdieron, y escéptico pero solidario se preguntaba si había lugar para la esperanza tras el nuevo mileranismo que la humanidad estaba viviendo. Cuadernos de Lanzarote (1997) es un libro curioso en el que, a manera de diario, cuenta la vida diaria y reflexiona sobre el ser humano, el espacio y el tiempo. 

En 1998 fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura. En 2000 apareció La caverna, relato de resonancias platónicas. En 2002 publicó El hombre duplicado, una reflexión sobre la esencia de la identidad, en 2004, Ensayo sobre la lucidez, que recogió sus reflexiones sobre la democracia actual. 

En Las intermitencias de la muerte (2005), Saramago respondió a la pregunta ¿que pasaría si la gente dejara de morir?Afrontaba el tema de la muerte a través de una parábola: en un país imaginario la muerte deja de existir y todos sus habitantes se convierten de pronto, en inmortales. Posteriormente aparecieron las novelas Las pequeñas memorias (2006), un libro autobiográfico en el que regresó al entorno de su niñez y adolescencia, El viaje del elefante (2008), mezcla de realidad y ficción sobre el trayecto que un elefante asiático realizó por media Europa durante el siglo XIX, y Caín (2009) su última novela en la que el autor compuso un mordaz recorrido por varios pasajes del Antiguo Testamento.





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